En medio de la aflicción el salmista realiza una suplica y un clamor profundo para que Dios lo ayude.
Hay que contextualizar el momento que estaba viviendo David y el motivo de la persecución.
David pide venganza sobre sus enemigos que lo están afrentando.
Vindica a aquellos que aman a Dios y lo engrandecen.
Asume su situación : afligido y menesteroso.
Se siente en aflicción de espíritu y clama con insistencia la ayuda de Nuestro Libertador.
Nosotros como David nos encontramos a veces sumidos en profundas pruebas y tribulaciones
el enemigo se levanta contra nuestras vidas de distintas formas afligiendo nuestra vida , nuestra salud , nuestro entorno , nuestros seres queridos.
Es solo en el clamor , la humillación y el reconocimiento de nuestras limitaciones que podemos clamar a Dios con la firme convicción de que su oído està atento a nuestro clamor.
Al transitar el tiempo de gracia dejamos la venganza a los pies de Dios y El Espiritu Santo nos insta a orar por nuestros enemigos , cosa que no es fácil cuando nos sentimos heridos o defraudados , pero debemos ejercitarnos en perdonar a aquellos que nos han denigrado o engañado.
La venganza solo le corresponde a Dios , su palabra dice : Mìa es la venganza , Yo pagarè.
El reconocimiento de nuestra depedencia total a Dios , tocà su corazón y nos saca de la tribulación que estamos afrontando , rendimos nuestras armas carnales ante su Poderìo y nos sometemos a Su Señorío.
La humillación agrada a Dios , a un corazón contricto e humillado no despreciara Dios.
Amigo: si te encuentras en un valle , un desierto o la enfermedad ha tocado tu puerte , vuélvete a Dios en humildad , reconocimiento a su Autoridad y El apaciguarà las tormentas de nuestras vida.
Solo Dios puede conducirnos a un puerto seguro y a lugares firmes , su palabra también nos afirma :
" Muchas son las aflicciones del justo , pero de todas nos librarà Jehova.
Dios te bendiga y confía que Nuestro Ayudador llega en el momento exacto.
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