Mi Dios envió a su ángel para cerrarles la boca a los leones, para que no me hicieran daño.
Mi Dios sabía que yo no he hecho nada malo, y que tampoco he traicionado a Su Majestad.
Mi Dios sabía que yo no he hecho nada malo, y que tampoco he traicionado a Su Majestad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario