Espérame, mi amado.
Se que en llegar he tardado.
Me demoré,
pero, aun necesito adorarte.
Pasó el día y ya es de noche.
He sentido tu mirada.
He sentido tu voz que me llamaba.
Amado mío, rosa de Sarón,
Estrella resplandeciente de la mañana.
Necesito mirarme en tus aguas.
Necesito encontrarte de nuevo.
Cada encuentro me da vida,
cada nuevo encuentro me dulcifica.
Perdóname Mi Amado
si solo corro a ti cuando mi ser desfallece de cansancio,
cuando siento que mis fuerzas he gastado.
y aun tu rostro no he buscado.
Perdóname Mi Amado,
si no fue tu nombre
el primero en ser invocado,
si no me arrodille ante tu majestad,
si no te dije cuanto te amo.
Adorado Señor, poderoso Dios,
en pos de ti correré.
Te buscaré.
Porque aunque la noche avanzada esté
mi deseo es en ti reposar,
como la amante esposa anhela descansar
en los brazos de su amado.
Nora Patricia Contreras.
Se que en llegar he tardado.
Me demoré,
pero, aun necesito adorarte.
Pasó el día y ya es de noche.
He sentido tu mirada.
He sentido tu voz que me llamaba.
Amado mío, rosa de Sarón,
Estrella resplandeciente de la mañana.
Necesito mirarme en tus aguas.
Necesito encontrarte de nuevo.
Cada encuentro me da vida,
cada nuevo encuentro me dulcifica.
Perdóname Mi Amado
si solo corro a ti cuando mi ser desfallece de cansancio,
cuando siento que mis fuerzas he gastado.
y aun tu rostro no he buscado.
Perdóname Mi Amado,
si no fue tu nombre
el primero en ser invocado,
si no me arrodille ante tu majestad,
si no te dije cuanto te amo.
Adorado Señor, poderoso Dios,
en pos de ti correré.
Te buscaré.
Porque aunque la noche avanzada esté
mi deseo es en ti reposar,
como la amante esposa anhela descansar
en los brazos de su amado.
Nora Patricia Contreras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario