martes, 11 de septiembre de 2012

Lucas 12.1-3
1  En esto,  juntándose por millares la multitud,  tanto que unos a otros se atropellaban,  comenzó a decir a sus discípulos,  primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos,  que es la hipocresía.
Porque nada hay encubierto,  que no haya de descubrirse;  ni oculto,  que no haya de saberse. 
Por tanto,  todo lo que habéis dicho en tinieblas,  a la luz se oirá;  y lo que habéis hablado al oído en los aposentos,  se proclamará en las azoteas.

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