He aprendido a encontrarte , en cada hombre
que llora en soledad , creyendose olvidado.
en cada emfermo que en el silencio de su
habitación , espera el milagro de un nuevo ,
" mañana" , en cada niño abandonado a su
suerte , en cada anciano suplicante que en
su corazón reclama , una porción de amor ,
sobre esta tierra.
Me has enseñado a encontrarte , no solo en
el silencio de un templo , si no en el lugar
justo que impera la urgencia y la necesidad.
He aprendido a verte en cada mano curtida,
en las selvas y en los desiertos ,
en las soledades y en las cercanías alli donde
otro ser , clama que le seas revelado.
Se que no eres patrimonio de unos pocos ,
o de aquellos que se creen iluminados.
tu corazón esta con los que sufren ,
con aquellos que lloran , con los sedientos de
justicia y los desamparados.
Allí donde hay preguntas sin repuestas ,
hay hambre y sed de tu palabra , en medio
de la impiedad y seres marginados.
Tú Varón experimentado en quebrantos ,
Estás allí extendiendo Tu vara y tu cayado.
Nora Patricia Contreras.
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